1
Pon el kanfhe en un bol y córtalo en trozos grandes. Vierte la mantequilla derretida y el colorante alimentario amarillo, y mézclalo bien con las manos.
En otro bol, mezcla bien la leche, el queso crema, el azúcar y la maicena.
2
Enciende el fuego y lleva el líquido a ebullición; cuando adquiera consistencia, apaga el fuego y deja que se enfríe un poco.
Añade la mozzarella y mézclalo bien.
Ahora forma una base con la mitad del kanfhe en una fuente, presionándola suavemente para nivelar bien la masa.
Vierte la mezcla de queso por encima y alísala con una cuchara.
3
Cúbrela con la otra mitad del kanfhe.
Mete el plato en un horno precalentado a 200 grados durante unos 20-25 minutos.
Estará lista cuando la kunafa esté dorada y crujiente por la superficie.
4
Hierve agua en una cacerola y disuelve el azúcar en ella durante 4-5 minutos. O bien, cuécela hasta que espese ligeramente sin dejar de remover. Añade el zumo de limón y el agua de rosas, y mézclalo bien.
Vierte el almíbar de manera uniforme sobre la kunafa nada más sacarla del horno.
Tu kunafa está lista para servir.