Antes de nada, congela las lonchas de beicon; así, cuando estés listo para prepararlas, ¡te resultará mucho más fácil cortarlas!
Lava las patatas y córtalas en dados medianos. Para evitar que se oxiden, mete las patatas ya cortadas en un bol lleno de agua.
Mientras tanto, calienta 1-2 cucharadas de aceite en una sartén grande a fuego medio-alto. Inclina la sartén para que el aceite se distribuya uniformemente.
Una vez que el aceite esté caliente, escurre las patatas y añádelas a la sartén. Sazona con sal, pimienta y Old Bay al gusto.
Cocínalas durante 10 minutos, removiendo las patatas a menudo, hasta que se doren. Si es necesario, añade una cucharada más de aceite.
Pica el beicon y añádelo a las patatas. El beicon empezará a derretirse y la grasa continuará cocinando las patatas. ¡Remuévelo un poco! El beicon tardará entre 5 y 6 minutos en quedar crujiente.
Una vez que el beicon esté cocinado, baja el fuego a medio-bajo, añade el ajo picado y remueve. Sazona de nuevo. Añade perejil seco o fresco. Ajusta el fuego según sea necesario.
Deja que el ajo se cocine hasta que desprenda aroma, aproximadamente un minuto.
Justo antes de servir, rocía con el sirope de arce y remueve. Deja que se cocine un minuto más, para que las patatas adquieran un efecto caramelizado.
¡Sírvelas en un cuenco caliente con un huevo frito!