Mezcla la harina, el azúcar, la levadura y la sal en un bol grande o una fuente.
Añade la leche tibia y empieza a amasar.
Cuando la masa esté suave y elástica, añade la mantequilla y sigue amasando.
Deja que la masa suba en un bol tapado hasta que doble su volumen, unos 90 minutos.
Volcar la masa sobre una superficie ligeramente enharinada, dividirla y formar bolas lisas con todos los trozos.
Engrasar ligeramente las bandejas.
Colocar la masa en las bandejas.
Tapar las bandejas y dejar que los panes suban hasta que estén esponjosos y blandos.
Con un pincel, untar las claras de huevo sobre los panes.
Hacia el final del tiempo de fermentación, precalienta el horno a 375 °F.
Destapa los panes y hornéalos durante 28 a 32 minutos, hasta que la corteza esté dorada.
Sácalos del horno y disfrútalos.